65 maneras de ganar 600 euros extra y ahorrar

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En tiempos de crisis, hay que saber aguzar el ingenio para aprovechar las oportunidades que existen. A falta de empleo, buenas son las ideas que publican José María Iñigo y David Zurdo para sacar un dinerito extra:

Entrevista en ‘El hormiguero’.

Pelador de piñones, paseador de perros, vendedor de pelo, contestador de encuestas por Internet… E ideas para el ahorro doméstico… Más práctico, imposible.

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El facebú y el internéeee

Renovarse o morir. Pues allá que voy. No muy convencida, es cierto, sino más bien por obligación para conmigo misma. Hay que estar al día, aunque cada vez más ello suponga tener que pasar más y más tiempo ocupada entendiendo los entresijos de estas máquinas insulsas y anodinas, estos mensajes en serie, atenciones despersonalizadas y un largo etcétera con el cual no prosigo porque me estoy reciclando y no quiero ser cascarrabias. Quiero ser moderna, eficiente, aparecer en el Google con algo más representativo de lo que ahora tengo…y cuando me empeño, me dejo la piel. Puedo, soy de letras, pero sé que puedo.Y hasta está empezando a gustarme.

No seré yo como el querido padre de una amiga que se negó a utilizar un ordenador, calculando eso sí, que no le era estrictamente necesario antes de jubilarse y conceder el relevo a sus hijos (aunque hay que explicar que a él ni falta que le hacía. Ya tenía quien lo hiciera en su nombre). Así que ahí van horas de cursillo acelerado en internéeeee. Desde mi operador telefónico, me recomienda una amable señorita, adornada de un ligero tono despectivo al comprobar mi nivel de conocimientos, que actualice mi versión del Internet Explorer porque “está muy desfasada…”. Desfasada yo, que he sido la avant-garde de la avant-garde!!!. Se va a enterar!!!

Mi técnico inteligente, paciente y particular no está para sacarme de este embrollo y mis hijos no entienden de necesidades acuciantes en tecnología, sólo de las suyas, pobrets, qué mundo, qué mundo… No sé que vería en mí Valerià, alguien tan tecnológicamente ineficaz y además insumisa convencida.

De mis primeros días en el facebú, casi prefiero olvidarme. Me bloquearon la cuenta -parece ser por error-, y no había manera, oye. Apurada viendo que no controlaba mi medio, creé casi por instinto otra, y mira por donde, parece ser motivo de sanción grave en este rollo tener dos cuentas, no vaya a ser que me suplante a mí misma. Como prefería mantener la cuenta a nombre de Fani antes que de Francisca -desde aquí oigo las risitas, por favor, un poco de piedad-; esperé, esperé y esperé a pasar varios filtros de seguridad entre iPad, ordenador de mesa… Ni por asomo quiero que alguien tenga que recordarme mi completo y santo nombre por el internéeeee.

Buffff!!!.

Ahora entiendo a mis ex jefes en más de una ocasión en que venga a sacar y decir en el medio en cuestión y vive la liberteé!!!… y yo mientras tanto, sin poder decir ni múu en mi propio medio, que se supone que nadie más que yo controla, noqueada en el limbo del internéeeee, venga de pedirme identificaciones varias. Que si tu operador no está conectado al facebú que si la calidad de la imagen no es buena, que si queremos saber a ciencia cierta que eres quien dices ser…

Bluff!!!!!.

Ahora voy y me creo un blog, un viejo anhelo que creo ya voy teniendo tiempo de poner en marcha. O todo o nada, así soy yo. Descubro maravillada, que ya no necesito ni el Diccionario de la Real Academia que me regaló mi hermano, porque hay un corrector en el iPad que cuando escribo hemeroteca me cambia inteligentemente tan aburrida palabra por otra hemo…erótica, o algo así, y además reincide en el intento..

Espero dentro de unos años no recordar más estos días que la primera vez que hablé por un micro. No lo tengo claro. En fin…,

Creo que he librado una dura batalla. A vorem!!!

P.D.: voy a guardar todas las copias, códigos y contraseñas como oro en paño. Me harían más daño ahí que si me abrieran la caja fuerte…